No esperes a agosto para descansar. Una escapada en junio sirve de «prevacaciones» para evitar el agotamiento extremo antes del parón de verano.
- Por qué reservar ahora:
- Los días son los más largos de todo el año.
- Hay menos masificación que en los meses de julio y agosto.
- La naturaleza aún conserva el verde de la primavera.
- Llegas al verano con la batería cargada y menos ansiedad.
